PARQUE PROVINCIAL COPAHUE
Mucho más que un volcán
El área protegida conserva aproximadamente 28.300 hectáreas y reúne ambientes volcánicos, altoandinos y bosques de araucarias.
Protege además sectores de las nacientes y afluentes del río Agrio y una sucesión de paisajes sorprendentemente diferentes entre sí.
En pocos kilómetros el viajero puede pasar de un bosque de pehuenes a un terreno dominado por roca volcánica, nieve, minerales y fumarolas.
Pie de foto: Los bosques de pehuenes sobreviven junto a un territorio modelado por volcanes, hielo y viento.
EL PEHUÉN
Un árbol que también cuenta la historia

Entre tanto protagonismo volcánico existe otro gran símbolo: la araucaria araucana, pehuén.
Sus bosques acompañan caminos, senderos y cascadas y forman parte inseparable de la identidad paisajística y cultural del norte neuquino.
Su semilla, el piñón, posee además una profunda importancia para la cultura mapuche y continúa presente en preparaciones regionales.
Por eso, mirar un bosque de pehuenes no significa solamente contemplar naturaleza.
Significa también acercarse a una historia cultural que antecede largamente al turismo.
Pie de foto: El pehuén es paisaje, alimento y patrimonio cultural de la cordillera neuquina.
CASCADAS DEL AGRIO
Caminar siguiendo el agua
Uno de los circuitos más atractivos permite acompañar el río Agrio a través de bosques y formaciones volcánicas.
Durante el recorrido aparecen diferentes saltos, entre ellos Cascada del Basalto, Cabellera de la Virgen, La Culebra y El Gigante.
Es una excelente puerta de entrada al senderismo para viajeros que quieren incorporar naturaleza y fotografía sin convertir todo el viaje en una actividad de montaña de alta dificultad.

El agua acompaña al visitante a través de bosques de araucarias y antiguos terrenos volcánicos.